El flagelo de tus palabras corrompe mi carne, mi mente de desmorona poco apoco con tus recuerdos, la peor tortura china, la más lenta y sutil, el peor martirio, ¿podre sobrevivir? La luz ya no existe, no hay nada ¡nada! Que pueda parar esto, como una bola de nieve boca abajo, así se entrecruzan mis pensamientos, uno tras otro, otro tras otro, una pirotecnia de sentidos, un karma constante, una voz que dice que todo se apaga. Las mentiras son tenues, tu preocupación es falsa, siempre has querido hacerme daño
¿Amor? ¿Cuántas veces lo has repetido? ¿Cuántas veces con eso has mentido? Tu cuerpo solo busca el gozo individual, solo soy un instrumento para aumentar tu ego, ¿y yo? ¿Donde quedo yo? El que se desvela buscándote en su habitación
0 comentarios: