Embriagado por el amargo licor de esta noche, me han usurpado lo que más preciaba, me han arrancado todo, de cuajo, sin dejar nada. Nada me importa ya, la soledad me acompaña, la oscuridad es más densa, la soga alcanza mi cuello. Fanfarronadas crecientes brotan de mi mente descabellada y enajena por los hechos hoy ocurridos. Tan dulce para mí, pero las incomodas circunstancias me dicen que estoy solo, solo sin nadie a la vista, rodeado de mierda, recuerdos, lagrimas y mas mierdas. Tu lugar está intacto, tal como lo dejaste ese día de lluvia que hacia templar los pizarreños, esa lluvia que nos hizo correr debajo de tu paraguas. Sentimientos jamás conocidos se embuten en mi garganta, una risa insana me estremece, las lágrimas borbotean en mi cara, todo se materializa en ti, yo sucumbo por ti.
La noche más helada, no helada por algo climático, helada por los golpes del dia de hoy, por la distancia que me has impuesto, que es totalmente comprensible, pero yo soy porfiado, siempre lo he sido, me seguiré acercando, aunque no quieras.
Un súbito sentimiento aflora, esperanza, si eres tú, esperanza… tan sutil, tan engañosa, tan caótica, tan dulce. Esperanza espero que esta vez no me traiciones
|
This entry was posted on 21:54 and is filed under . You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
1 comentarios:
Más sorprendida aún broca cochi ...
Esperanza... simplemente caótica, qué mejor adjetivo ...